Gredos y el anillo mágico

Gredos y el anillo mágico

Mar 31, 2026

La Sierra de Gredos atesora algunas de las carreteras de montaña más atractivas del centro peninsular. De entre todas ellas, destaca un recorrido que permite descubrir impresionantes paisajes de la provincia de Ávila enlazando dos de sus pasos más emblemáticos: el Puerto del Pico y el Puerto de Mijares. Se trata de un itinerario circular de 145 kilómetros que discurre por los municipios de Mombeltrán, San Esteban del Valle, Pedro Bernardo, Mijares, Navarrevisca, Navalosa y Hoyocasero. A partir de este itinerario principal existe además la posibilidad de ampliar la ruta hacia el Puerto de Serranillos, completando así una propuesta que penetra en el corazón del macizo oriental de la cordillera.

 

 

El Puerto del Pico constituye uno de los accesos históricos más conocidos de Gredos. Situado a algo más de 1.300 metros de altitud, ha sido durante siglos un tránsito natural entre la meseta castellana y el valle del Tiétar. La carretera actual asciende por la vertiente norte con una sucesión de curvas bien enlazadas que permiten disfrutar de la conducción mientras el paisaje se abre hacia las cumbres de la sierra.

 

La cima es un lugar que invita a detener la moto y mirar alrededor. No solo por las vistas, sino también por el valor histórico del enclave. A pocos metros del mirador se observa el trazado de la antigua calzada romana que descendía hacia el valle. Durante siglos fue una vía fundamental para el comercio y la trashumancia, y todavía hoy su trazado empedrado permite imaginar el tránsito de arrieros y comerciantes cruzando estas montañas mucho antes de que existieran las actuales carreteras. Quienes no faltan a su cita son las cabras montesas, que campan a sus anchas en los roquedos que escoltan este escarpado tramo de la N-502.

 

 

Esta vía de comunicación debió de alcanzar cierta notoriedad en Europa, ya que aparece mencionado -junto a otras veintiocho rutas del continente- en el llamado “Itinerario de Brujas”, una recopilación de caminos europeos elaborada hacia el año 1380.

 

El descenso hacia el sur nos introduce en el valle del Tiétar, un territorio de clima más suave y vegetación abundante donde aparecen algunos de los pueblos más representativos de esta parte de Gredos. Localidades como Cuevas del Valle o Mombeltrán conservan un marcado carácter serrano, con el castillo de los duques de Alburquerque dominando la zona.

 

 

Desde el valle comienza la subida hacia el segundo gran puerto de la ruta: el Puerto de Mijares. La carretera se adentra en un paisaje cada vez más montañoso mientras gana altura entre pinares y laderas abiertas. Aquí la conducción cambia de ritmo. Las curvas se vuelven más cerradas y el trazado exige mayor atención, pero a cambio ofrece una sensación de aislamiento y naturaleza difícil de encontrar en otras zonas del centro de España. En el arranque de 2026 las nevadas han pintado las crestas de estas magníficas montañas, y los ríos bajan vigorosos, alimentados por el deshielo. Snowy está en su salsa.

 

 

A 1.570 m s. n. m. la cima del puerto se abre como un balcón natural. El entorno transmite una sensación de amplitud y silencio que forma parte del carácter de Gredos: montañas redondeadas, profundas gargantas y extensiones de bosque que acompañan la mirada hasta el horizonte. El descenso por la cara norte tiene menos vegetación y es muy prolongado. Este puerto es pura delicia.

 

Para quienes deseen ampliar la experiencia existe la posibilidad de incorporar también el Puerto de Serranillos, lo que permite completar una variante más extensa del track. Esta carretera, la menos transitada AV-913, atraviesa una de las zonas más tranquilas de la sierra.

 

 

El río Alberche discurre entre praderas y montes. Lo encontramos entre Navalosa y Navarrevisca, población que nos sirve para descubrir la interesante necrópolis visigoda del Cerro de la Mesa, un yacimiento arqueológico que testimonia la presencia de comunidades asentadas en estas montañas desde tiempos remotos, y a la que es posible llegar con nuestra moto. El lugar en el que se asienta la necrópolis, un zona recóndita del macizo, cuenta con tumbas antropomorfas y unas vistas panorámicas privilegiadas.

 

El conjunto de estos puertos y carreteras conforma una ruta que resume a la perfección la esencia de Gredos: historia, paisaje y conducción. Un itinerario donde cada tramo ofrece algo distinto y donde el viaje en moto se convierte en la mejor forma de descubrir una sierra que, aún hoy, conserva buena parte de su carácter y que reúne a decenas de motoristas cada fin de semana. Es, sin duda, el anillo mágico de Gredos.

 

Keep on riding, keep on beyond the ride!

Quique Arenas.-

 

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