Tras las huellas del Imperio romano por la Ruta Vía de la Plata

Tras las huellas del Imperio romano por la Ruta Vía de la Plata
Pocas rutas en el mundo concentran tanta historia como la Ruta Vía de la Plata, un itinerario que hunde sus raíces en la civilización tartésica y que se consolidó definitivamente con el emperador Augusto, en el 25 a.C. En la actualidad, discurre por cuatro comunidades autónomas y siete provincias, formando uno de los trayectos patrimoniales más importantes de Europa por su riqueza patrimonial, paisajística y gastronómica.
En este escenario histórico tuvo lugar la recreación del Cursus Publicus, el sistema estatal de postas y mensajería oficial creado por Augusto para enlazar las provincias del Imperio romano. La cita, enmarcada en el Día de la Ruta Vía de la Plata –efeméride que conmemora el nacimiento de Trajano en Itálica el 18 de septiembre de 58 d.C.-, reunió a medio centenar de motoristas procedentes de Sevilla, Córdoba, Huelva, Cáceres, Badajoz, A Coruña, Santander, Valladolid y León. Su cometido: transportar por relevos una Diplomata dentro de una capsa romana, con la Morbidelli T1002VX como protagonista, a lo largo de casi 1.000 kilómetros, entre Sevilla y Gijón.

Etapa 1: Del Guadalquivir a Norba Caesarina
La aventura arrancó en Sevilla, a orillas del río Guadalquivir y junto a la réplica de la Nao Victoria (en la jornada previa, visité Carmona, un municipio cargado de historia, para realizar la introducción de la actividad).
Desde la Oficina de Turismo de Sevilla, el viernes 18 de septiembre la expedición partía hacia las serpenteantes carreteras secundarias que dividen la Sierra Norte y el Parque Natural Sierra de Aracena y Picos de Aroche. La primera parada tuvo lugar en el Centro de Interpretación de Contributa Iulia, en Medina de las Torres, para después continuar hacia Zafra, donde tuvo lugar el acto de presentación oficial del Cursus Publicus, presidido por el regidor zafrense y presidente de la Red de Cooperación de Ciudades en la Ruta Vía de la Plata, Juan Carlos Fernández.

Después de una visita con punto de sellado y almuerzo en Los Santos de Maimona, los participantes tuvieron la oportunidad de visitar el Museo Histórico-Etnográfico y del Vehículo Clásico de Villafranca de los Barros. El paso por Mérida supuso uno de los momentos más simbólicos, al circular con nuestras monturas sobre el puente romano del río Albarregas, con el acueducto como telón de fondo. La jornada concluyó en la Plaza Mayor de Cáceres, la antigua Norba Caesarina, a la que accedimos escoltados por la Policía Local, y donde se realizó el primer relevo del documento bajo las murallas del casco histórico. ¡La experiencia no había podido comenzar mejor!
Etapa 2: De Extremadura al románico zamorano
El segundo día nos condujo hasta Casar de Cáceres, el Parque Nacional de Monfragüe, Plasencia, y el impresionante Puerto de Honduras, con su inconfundible bosque de castaños. Después, Aldeanueva del Camino y Candelario, que nos recibió con un almuerzo espectacular: deliciosos ibéricos, unas patatas revolconas coronadas por las siempre bien recibidas “barritas energéticas” y unos postres tradicionales que hicieron las delicias de todos.
Finalmente, tomamos la A-66 y atravesamos la meseta para entrar en Zamora, capital del románico, que acogía la multitudinaria Feria Internacional del Queso “Fromago”. En la Plaza de Santa Lucía, junto a un decorado de ensueño, se formalizó el segundo relevo de la Diplomata. ¡Un día para recordar!

Etapa 3: Rumbo al Cantábrico
Desde Zamora avanzamos rápidamente hasta Benavente, un lugar que siempre nos recibe con los brazos abiertos. Al igual que La Bañeza, “La Ciudad de la Moto”. Nuestro siguiente destino estaba en La Pola de Gordón, un encantador municipio que sirve de puerta de entrada a la Reserva de la Biosfera del Alto Bernesga. El ascenso por el Valle de Arbás y la conquista del Puerto de Pajares, uno de los pasos más representativos de la N-630, mostraron la faceta más versátil de la T1002VX. Tras el descenso hacia Ribera de Arriba –con una revitalizante comida de productos típicos- y la visita a los hórreos y paneras de Bueño, las motos enfilaron el tramo final hacia el Cantábrico.
El Cursus Publicus concluyó en Gijón, en las Termas Romanas de Campo Valdés, frente a la playa de San Lorenzo. Con la entrega formal de la Diplomata a la vicealdalcesa de la ciudad, Ángela Pumariega (muchos la recordaréis por ser medalla de Oro en Vela en las Olimpiadas de Londres 2012), la foto de recuerdo junto al panel de la Ruta Vía de la Plata y un brindis de despedida con sidra, los participantes rubricaron con éxito una expedición donde el pasado y el presente se dieron la mano para hacer historia, rememorando, siglos después, el correo postal romano… ¡en moto!

Por último, agradecimiento máximo a los participantes –convertidos para la ocasión en veredarii (mensajeros imperiales)-, alcaldes, concejales, técnicos de turismo, Policía, empresas de restauración y cuantas personas han contribuido a que esta singular iniciativa fuera todo un éxito. Y, cómo no, a la Oficina Técnica de Gestión de la Ruta Vía de la Plata, por su fantástica labor de promoción y su decidida apuesta por el mototurismo. Y qué decir de la T1002VX; esta vez enfundada en el papel de “caballo postal”… se portó de diez. ¡Una vez más, misión cumplida! ¡Nos vemos en la Ruta!
Keep on riding, go beyond the ride!
Quique Arenas.-